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En su momento, fue estudiante de HBI. Ahora ayuda a otros a iniciar su carrera en la plomería.

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A los 23 años, John Gallagher no estaba seguro de dónde ir. Había abandonado la escuela porque la enseñanza tradicional no le parecía atractiva, pero no podía dejar los trabajos con salario mínimo porque no tenía título. Ni siquiera tenía carnet de conducir.

En 1989, se incorporó a Job Corps, un programa gubernamental de educación residencial y formación laboral para jóvenes adultos de 16 a 24 años, después de que un amigo que estaba inscrito en el programa le hablara de él. En un principio, tenía la intención de aprender a colocar baldosas en Job Corps, pero después de que un profesor de orientación lo invitara a conocer los programas del Home Builders Institute (HBI), que se ofrecen en los centros de Job Corps, antes de comprometerse con la colocación de baldosas, Gallagher se incorporó al programa de energía solar de HBI.

Por aquel entonces, el programa consistía en trabajar en sistemas de agua caliente y soldar cobre, algo que a Gallagher le resultaba muy atractivo. Esto lo llevó a interesarse por la carrera de plomería.

En 1990, se graduó en HBI, terminó la secundaria y obtuvo la licencia de conducir, todo ello, en 6 meses. Luego, en Job Corps, obtuvo un título de técnico superior en tecnología de la construcción que le permitió comprender cómo encajaba la plomería en el proceso de construcción.

Entonces, se propuso convertirse en plomero y, gracias a su experiencia en HBI, pudo conseguir su primer empleo.

“Descubrí que la graduación en HBI y la formación práctica eran más interesantes para el contratista [contratante] que el título universitario, y era la primera vez que lo oía”, comentó.  

Gallagher trabajó para All Clear Drain Cleaning and Leak Detection, una pequeña empresa familiar, durante 8 años, período en el que fue ascendiendo hasta trabajar junto al propietario. Finalmente, Gallagher obtuvo su licencia de contratista y abrió Gallagher Plumbing en 2003. 

En 1998, recibió una llamada de su antiguo instructor, que le preguntó si quería volver a HBI como instructor del programa de energía solar en Job Corps, en San Diego.

“Me di cuenta de que transmitir mi información a la siguiente generación de estudiantes era mucho más gratificante que, básicamente, ganar dinero con la plomería”, afirma Gallagher.  

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Pasó a enseñar oficios especializados y, al cabo de dos años, el programa pasó a ser de electricidad y plomería, y Gallagher creó el nuevo programa desde cero. 

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Construyó módulos de estaciones de formación práctica que imitaban el trabajo de plomería que realizaba en campo: limpieza de drenajes, reparación de fugas en la losa y todas las lecciones básicas para plomeros de servicio técnico. Daba a los estudiantes algunas de las situaciones más complejas a las que podían enfrentarse en campo para que salieran del programa con la preparación adecuada para hacer cualquier trabajo.

Conseguir que los estudiantes se involucren en el oficio es una parte importante de su trabajo como instructor. Muchos de los estudiantes que se incorporan a HBI proceden de entornos complejos, desde la pobreza hasta la falta de vivienda.  

“Queremos que una persona que se encuentre en esa situación venga, poder encenderle la pasión y permitirle que tengan una carrera profesional”, explica Gallagher.  

Como coordinador regional de desarrollo profesional de Job Corps para el Suroeste, que ha creado desde cero múltiples programas de oficios calificados, Gallagher afirma que la clave para atraer a los estudiantes y cambiar potencialmente el curso de sus vidas es encontrar lo que despierta su interés a través del aprendizaje práctico. Para él, se trataba de soldar tuberías. Para otros, puede ser la limpieza de drenajes o la reparación de fugas.

“Se enciende la lamparita y se produce la magia”, amplió.

Una vez que Gallagher descubre qué apasiona a los estudiantes, trabaja para vincularlos con una empresa con el fin de que puedan llevar a cabo pasantías breves tras la obtención del título de secundario y del carnet de conducir. A menudo, la empresa contrata a los estudiantes después de las pasantías.

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Tuvo estudiantes que se han convertido en plomeros de la Marina de los Estados Unidos. Otros han pasado a tener sus propias empresas y han vuelto para contratar a estudiantes de HBI. Cuando uno ve estos casos exitosos, comprende la importancia de su trabajo.

“Me gusta porque estamos cambiando la vida de las personas”, amplió.

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